Entender la terapia de conversación

La terapia de conversación (también conocida como psicoterapia) puede ser una parte importante del tratamiento para la depresión o el trastorno bipolar, asegura Enric Corbera Twitter. Un buen terapeuta puede ayudarlo a sobrellevar los sentimientos, resolver problemas y cambiar los patrones de comportamiento que pueden contribuir a sus síntomas.

La terapia de conversación no es simplemente “hablar de sus problemas”. También está trabajando hacia soluciones. Algunas terapias pueden incluir tareas, como rastrear sus estados de ánimo, escribir sobre sus pensamientos o participar en actividades sociales que le hayan causado ansiedad en el pasado. Se le podría alentar a ver las cosas de una manera diferente o aprender nuevas formas de reaccionar ante los eventos o las personas.

La mayor parte de la terapia de conversación de hoy es breve y se centra en sus pensamientos, sentimientos y problemas de la vida actuales. Enfocarse en el pasado puede ayudar a explicar las cosas en su vida, pero enfocarse en el presente puede ayudarlo a sobrellevar el presente y prepararse para el futuro. Es posible que vea a su terapeuta o consejero con más frecuencia cuando comience a trabajar con ellos y luego, a medida que avance hacia sus metas, tendrá citas con menos frecuencia.

Nuestros cerebros realizan tantas funciones que vivir con uno a veces puede convertirse en un lío confuso. ¿Cuántas veces has mezclado pensamientos, sentimientos, ideas, soluciones y recuerdos de algún estado mental mental, mientras tratas de mantenerte enfocado en otra cosa?

Los psicólogos cognitivos han tratado de darle sentido a esto durante muchos años, pero la mayoría de sus resultados no han sido prácticos. Sin embargo, en los últimos 20 años surgió un tema importante que fue un gran avance, que no es algo nuevo. El hallazgo clave fue que nuestros cerebros tienen dos tipos principales de procesos: los que operan de forma automática (generalmente llamados Sistema 1) y los que tienen más esfuerzo (Sistema 2). La investigación que demostró esto le ganó a Daniel Kahneman el Premio Nobel.

Estados de ánimo

Para que las descripciones a continuación tengan sentido, los invito a pensar en un gran ejemplo para cada uno de su propia vida. Puede que incluso hayas usado los 3 en los últimos minutos leyendo este post. Una vez que tenga una buena idea de ellos, deberían volverse más obvios y fáciles de trabajar.

Mente comprometida: este es el estado de estar totalmente inmersos o conectados con lo que estamos haciendo en el momento presente. Cuando estamos totalmente presentes en una conversación, esquiamos por una montaña, lloramos después de escuchar acerca de un amigo que tiene cáncer o de dar el primer bocado de la mejor porción de pizza del mundo. Básicamente, cuando nuestros pensamientos y nuestra atención están completamente conectados con lo que está sucediendo aquí y ahora, eso es la Mente comprometida.

Mente automática: nuestro cerebro está constantemente realizando una enorme variedad de tareas. Por ejemplo, nos damos cuenta de cualquier cambio en el entorno (nuevos sonidos, cambios en la luz o la temperatura, movimientos rápidos, etc.) y cualquier dolor o sensación corporal que merezca ser notado (y algunos que no lo hagan). Hacemos evaluaciones y juicios sin esfuerzo acerca de que las cosas sean positivas o negativas (incluyéndonos a nosotros mismos), categorizamos nuestras experiencias y tomamos decisiones sobre las cosas que debemos hacer y recordar.

Mente analítica: ya que somos criaturas conscientes de nosotros mismos, tenemos la capacidad de alejarnos intencionalmente de nuestros pensamientos, sentimientos y experiencias actuales para observarlos, manipular la información en nuestra mente y resolver problemas. Todo el razonamiento complejo que podemos hacer es lo que llamo Mente analítica.

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