Beneficios del yoga en la educación de los niños

El yoga se ha convertido desde hace varios años en una disciplina muy popular, y todo esto se debe a los múltiples beneficios que genera a quienes lo practican, entre ellos el bienestar físico y mental, además de desarrollar una conexión profunda entre el cuerpo y el alma. Es por ello que el yoga sabadell se ha incorporado en diferentes sectores de la vida cotidiana, como en la educación pues le permite a los estudiantes desarrollar habilidades importantes a nivel motriz, cognitivo y social. Muchos especialistas en la materia nos explican estos beneficios, quienes los presentan a partir de talleres para padres o educadores con el fin de integrar algunas herramientas de esta práctica en el salón de clase.

Con las herramientas que brinda el yoga, los profesores pueden manejar de mejor forma sus clases, sintiéndose mejor con ellos mismos y generando un ambiente de aprendizaje propicio y positivo para captar adecuadamente el conocimiento. No importa si se presenta a modo de clase, de taller o sólo una pausa en el día, con el yoga los estudiantes se pueden relajar y divertir, creando un equilibrio entre la espontaneidad y la estructura mental, enseñándoles a escuchar y al mismo tiempo aprenden a expresarse de forma creativa.

Con esta actividad se genera un respeto profundo por sí mismo, por las otras personas y por el entorno, haciendo que los niños se sientan valorados y cómodos. Además al incluir algunos ejercicios durante el horario de clases se mejora el foco y la concentración, por lo que el clima se vuelve más apto para el aprendizaje, obteniéndose en definitiva mejores resultados. Se puede incorporar de forma sencilla, sin muchas exigencias como por ejemplo 10 minutos al día, las cuales se reparten en pausas cortas y dependiendo de las edades de los niños. En estas pausas se pueden practicar posturas, relajación o meditación de acuerdo al momento elegido y del comportamiento del grupo.

Estas actividades se pueden realizar a partir de los 3 años, por lo que los docentes pueden aplicar e introducir espacios de yoga en las clases desde temprana edad. Dentro de los beneficios concretos que dicha actividad puede generar se pueden mencionar: mejora el equilibrio entre cuerpo y alma, ya que aumenta el trabajo respiratorio por lo que  ocurre una mayor oxigenación beneficiando todos los sistemas corporales, preparando la mente de mejor forma para recibir información. Promueve el desarrollo de la autodisciplina, ya que se está más consciente de los pensamientos y acciones, controlando las conductas y siendo más perseverantes y tolerantes a la frustración que se puede presentar en un salón de clases. Aumenta la autoconfianza en los niños, construyendo una autoimagen positiva.

Para los profesores, la práctica del yoga se transforma en un espacio donde se retoman las energía, se reduce el estrés y se aumenta la creatividad. En los padres, se refuerza el vínculo con los hijos mediante la expresión corporal, resultando ser una buena herramienta para dicho vínculo que se puede mediante cuentos con yoga, donde las historias se desarrollan con posturas de yoga e incluyendolo en la lectura especialmente para los más pequeños.

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